Encratismo


El semen lo contengo, soy egoísta. Nada quiero engendrar, por eso la vida me castiga, por incapacitado. Por eso me llamo también anticristo, porque no soy capaz de expulsar mi semen, ni de que me lo extraigan con lanzas, mi piel es una coraza de acero.

La muerte de Julio Ruelas

JULIO RUELAS : AUTO DE FE
(Zacatecas, 1870-París, 1907)

Julio Ruelas murió en París en el lecho de una griseta. Junto a la cama había unas cuantas botellas vacías de champán. En un rincón del pecador camerino ronroneaba un gato negro. No se sabe qué fue lo que mató a Julio, si la champagne, la chartreuse, o los ojos del gato. Lo cierto es que la linda muchacha se durmió creyendo que Julio estaba dormido, y como al amanecer sintiera la frialdad del peso, se dio cuenta de que Ruelas estaba muerto.
Aquella pecadora, aquel cadáver y aquel gato negro pasaron así la noche, formando involuntariamente el mejor grupo imaginable para un cuadro de Julio Ruelas.
Julio Sesto.

La misa negra del poeta


MISA NEGRA

¡Noche de sábado! Callada
está la tierra y negro el cielo;
late en mi pecho una balada
de doloroso ritornelo

El corazón desangra herido
bajo el cilicio de las penas
y corre el plomo derretido
de la neurosis en mis venas

¡Amada ven!…¡Dale a mi frente
el edredón de tu regazo
y a mi locura dulcemente,
lleva a la cárcel de tu abrazo!

¡Noche de sábado! En tu alcoba
hay perfume de incensario,
el oro brilla y la caoba
tiene penumbras de sagrario.

Y allá en el lecho do reposa
tu cuerpo blanco, reverbera
como custodia esplendorosa
tu desatada cabellera.

Toma el aspecto triste y frío
de la enlutada religiosa
y con el traje más sombrío
viste tu carne voluptuosa.

Con el murmullo de los rezos
quiero la voz de tu ternura,
y con el óleo de mis besos
ungir de diosa tu hermosura.

Quiero cambiar el grito ardiente
de mis estrofas de otros días,
por la salmodia reverente
de las unciosas letanías;

quiero en las gradas de tu lecho
doblar temblando la rodilla
y hacer del ara de tu lecho
y de tu alcoba la capilla…

Y celebrar ferviente y mudo,
sobre tu cuerpo seductor,
lleno de esencias y desnudo
¡la Misa Negra de mi amor!

JOSÉ JUAN TABLADA

Nomenclatura y Apología del Carajo.



La lengua castellana es tan copiosa,
En voces y sinónimos, tan rica,
Que con nombres diversos, cualquier cosa
O con varias metáforas explica
Monarca Soberano, y Rey... ¡qué encanto!
Todo es un mismo nombre repetido;
Y tres veces también con un sentido
Son, Pontífice; Papa, y Padre Santo.
Pero hay de grande aprecio entre los hombres,
Un cierto pajarraco, o alimaña,
Que tiene más sinónimos, y nombres
Que títulos tenia el Rey de España.



Yo, por tal de evitárosle trabajo
De una investigación algo penosa,
Diré que esa alimaña, o quisicosa
No es el Papa, ni el Rey sino... el Carajo!
Miembro Viril, o miembro solamente
Le llama el diccionario... ¡Qué Mezquino!
Sus nombres en el uso más frecuente
Son el nabo, el zurriago, y el pepino
El cimborio, la tripa, y el virote
(flores son de la Lengua Castellana)
el visnago, la pica y la macana
son como la mazorca y el cipote.
El príapo, la porra, y el chorizo
El rábano, la pija, y el badajo;
Picha y ciruela en Español castizo
Son sinónimos todos del Carajo.
El vergajo; la guasca, y mango
el tarugo, el lenguado, y la banana
el pito, y el vitoque... es cosa llana
que equivalen al chocho, y al zanguango.
La butifarra, el tronco, y la batata
O el lagarto, le llama cualquier topo
el aquello, o la cosa, la Beata
y el Fraile, la correa, y el hisopo.
Muchos suelen llamarle, el trompo, el sapo
otros, el motillón, y el calabrote;
los músicos, la flauta, o el fagote
y el artillero espeque, o sacatrapo.
Siguiendo a la metáfora la hebra
Llámanle, el narigón, el nene, el chato
el tramojo, el merengue y de barato,
van péndulo, panal, bicho y culebra.
La berenjena, la pistola, el dómine,
bien lo sabe cualquiera chuchumeco
todos vienen a ser Carajo "in nomine"
lo mismo que el gazapo, y el muñeco.
En el estilo vulgar, llámanle el rabo
y algunos el peludo... ¡Impropio nombre!
pues por más pendejudo que sea un hombre
no tiene tales pelos en el nabo!
Tiene otros cien apodos que no cuento
que aplica cada cual, según su antojo
como el corvo, la pieza, el instrumento.
el mondongo, el apéndice, el hinojo.
El negocio, la polla, y la poronga
van como suplemento... y pica punto
que no falta purista que suponga
que esto el miembro, y cojones todo junto.
He aquí en todas sus fases, y conforme
a la ley, por el uso sancionada
con setenta y tres nombres señalada
aquella quisicosa-multiforme.
La cajeta de nombres menos rica
no puede competirle y alza moño
aunque ostenta sus títulos, de Chica
o de raja, argolla, concha y coño.
Lejos de competirle, queda abajo
En buena hora, le añadan papo, y chocho,
Nombres de morondanga... Ellos son ocho
Y entre todos no valen un ¡Carajo!.
Yo, en cualquiera emoción, desahogo el pecho
Cuando un fuerte ¡Carajo! desembucho...
Interjección potente del despecho
Que si es echada a tiempo, vale mucho.
Del sexto en los sentidos corporales,
es el carajo la mejor prescea;
y más si es de esos miembros burricales
que ostentan a la par Fajardo y Zea.
Palabra comodín, que entra al destajo
en todo, pues se dice sin reproche,
fría como un Carajo está la noche
O caliente está el sol, como un Carajo.
Un buen gallo contenta a cien gallinas
y a diez hembras, cualquier mameluco
y por ser bien armado, el Rey Nabuco,
se preñó a cuatro cientas concubinas.
No me vengan hipócritas devotos,
tratando de indecentes mis razones,
ellos dicen, testículos y escrotos,
y se asustan de huevos y cojones.
El venerable Astete, sin reparo,
Y en verdad que ninguno lo acrimina
No fornicar prescribe en su doctrina
que es decir, no joder hablando claro.
Masturbación... ¡satánico delito!
Clama el predicador; pero un galopo
sigue en la tanda de sobarse el pito
¿Porqué? Porque no entiende aquel piropo.
En asunto de nabo, o de cajeta
pan, pan, y vino, vino, es lo acertado
dígase claramente que es pecado
el hacerse la paja o la puñeta.
El profeta Ezequiel, dis que Doliba
se entregaba a cualquiera rodaballo
con tal de que le arrimasen panza arriba
Verga de burro, y chorro de caballo.
Un Carajo de un seme, grueso y sano
es digno de coronas y guirnaldas
Así ante tan potente soberano
Las Nobles y plebeyas, caen de espaldas.



Hay de Carajos, variedad bastante
Largos, cortos, redondos, puntiagudos!
derechos y torcidos, servigudos!
Y romos y de punta de Diamante.
Si el miembro de botón, como el de un perro
se engancha al fornicar y es un estorbo
y es bueno que sea duro, como un hierro
y es mejor es derecho, que no corvo.
En fin, aquí termina mi trabajo
Si algún censor severo lo condena
Que me eche un buen Carajo... en hora buena
¡Que más quisiera yo, que un buen Carajo!.

FRANCISCO ACUÑA DE FIGUEROA

FIN

El link de César Pessoa

Gracias César por el link de esta belleza!

El placer de no vivir en Indonesia


Marcelo Justo
BBC Mundo

Sobre algunas leyes inglesas.

Una ley de 1887 prohíbe específicamente que alguien se muera en el Parlamento.De modo que si uno tiene la desgracia de sufrir un infarto en la Cámara de los Comunes o en la de los Lores, más le vale que lo saquen pronto del recinto, no sea cosa que además de morirse lo lleven preso.

Según la ley británica es un acto de traición poner una estampilla con la silueta de la reina Isabel II cabeza abajo en una carta.

El discreto encanto de las leyes

En una reciente encuesta realizada por la cadena UKTV Gold, los británicos eligieron a estas dos leyes como las más absurdas del reino.

Policías británicos

Los encuestados tuvieron un amplio material a su disposición porque lo cierto es que los legisladores británicos han competido con ahínco en este terreno a lo largo de la historia.

En Liverpool es ilegal que las mujeres muestren los pechos en la vía pública, salvo cuando venden pescado tropical, en cuyo caso pueden enseñar con toda felicidad sus senos danzarines.

¿Qué pasa con una mujer embarazada que está en la calle, quiere ir al baño y no encuentra uno?

La ley británica dice que puede orinar en cualquier lado y aclara: incluso en el casco de un policía.

En cuanto a los escoceses lo tienen muy difícil en la ciudad norteña de York, Inglaterra.

La ley autoriza el asesinato de escoceses que lleven arco y flecha en la parte antigua de la ciudad.

Los británicos no monopolizan el absurdo en materia legal.En Ohio, Estados Unidos, está prohibido emborrachar a un pez. También en Estados Unidos, en el estado de Vermont, las mujeres tienen que pedir permiso a sus maridos para usar dentadura postiza. En Indonesia la pena por la masturbación es la decapitación. En Milán hay que sonreírse siempre, salvo en funerales o visitas a un hospital. Y en Alabama, EE.UU., es ilegal vendar los ojos de alguien cuando está conduciendo un vehículo.


Contra vértigo nada que decir