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Los suspiros del mundo


Piensa que la esperanza y el deseo de volver a la propia patria y al estado primero del caos es como el deseo de la polilla de ver la luz, y como el del hombre que anhela gozoso la nueva primavera y el nuevo verano, los nuevos meses y los  nuevos años, soñando que aquello que ansía tarda en llegar, sin darse cuenta de  que desea su propia ruina. Este anhelo es en esencia el espíritu de los elementos  que se ve aprisionado como lo está el alma dentro del cuerpo, siempre suspirando  por volver al lugar de origen. Yo quisiera que conociéseis que esta nostalgia es esencial a la naturaleza y que el hombre que así suspira es el tipo y modelo de los  suspiros del mundo. 

Leonardo Da Vinci
Cuaderno de notas
Trad. José Luis Velaz 
Edición digital ePub Libre base r1.1

Caverna

Es verdad que los muertos tampoco duran
Ni siquiera la muerte permanece
Todo vuelve a ser polvo

Pero la cueva preservó su entierro

Aquí están alineados
cada uno con su ofrenda
los huesos dueños de una historia secreta

Aquí sabemos a qué sabe la muerte
Aquí sabemos lo que sabe la muerte
La piedra le dio vida a esta muerte
La piedra se hizo lava de muerte

Todo está muerto
En esta cueva ni siquiera vive la muerte

                                                                                                    J.E.P.

γνωθι σαυτον




La sabiduría délfica fue manoseada por nuestras tecnologías racionales haciéndola pasar por una invitación a la verticalización del yo. He aquí una versión horizontalizante del oráculo, quiebre del mundo, agotamiento del sujeto.

(Imagen: Museo Nacional de Roma)

En una tarde oscura

En una tarde oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh terrible ventura!,
salí sin ser notada,
estando mi casa ya alterada

a oscuras, e insegura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh terrible ventura!,
a oscuras y en celada,
estando mi casa ya alterada;

en la tarde ominosa,
en secreto, mi amada no veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía,
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía,
a donde me esperaba
quien yo bien me sabía
en parte donde nadie parecía.

¡Oh tarde que guiaste!
¡Terrible más que el alborada!
¡Oh tarde que separaste
Amado de amada,
amada en el Amado revelada!

En mi pecho florido,
que entero para ella sola se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo lo regalaba,
y el ventalle de los cedros golpes daba.

El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía
con su mano artera
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre la mano,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las promesas olvidado.

Sitiado por un dios inasible que me ahoga



Yahvéh, Dios mio, de día clamo,
grito de noche ante ti;
llegue hasta ti mi plegaria,
presta oidos a mi clamor.

Porque mi alma de males está ahíta,
y mi vida está al borde del seol;
contado entre los que bajan a la fosa,
soy como un hombre acabado:

relegado entre los muertos,
como los cadáveres que yacen en la tumba,
aquellos de los que no te acuerdas más,
que están arrancados de tu mano.

Me has echado en lo profundo de la fosa,
en las tinieblas, en los abismos;
sobre mi pesa tu furor,
con todas tus olas me hundes.

Has alejado de mi a mis conocidos,
me has hecho para ellos un horror,
cerrado estoy y sin salida,
mi ojo se consume por la pena.

Yo te llamo, oh Yahvéh, todo el día,
tiendo mis manos hacia ti.
¿Acaso para los muertos haces maravilas,
o las sombras se alzan a alabarte?

¿Se habla en la tumba de tu amor,
de tu lealtad en el lugar de la perdición?
¿Se conocen en las tinieblas tus maravillas,
o tu justicia en la tierra del olvido?

Más yo grito hacia ti, Yahvéh,
de madrugada está ya ante tí mi oración;
¿por qué, Yahvéh, ,mi alma rechazas,
lejos de mi tu rostro ocultas.

Desdichado y agónico estoy desde mi infancia,
he soportado tus terrores y ya no puedo más;
han pasado tus iras sobre mí,
tus espantos me han aniquilado.

Me envuelven como el agua todo el día,
se aprietan contra mi todos a una.
Has alejado de mi compañeros y amigos,
son mi compañia las tinieblas.

LAMENTO EN EXTREMA AFLICCIÓN.
Cantico. Salmo. De los hijos de Coré. Del maestro de coro. Para la enfermedad. Para la aflicción. Poema de Hemán el aborigen.

Biblia de Jerusalén,Editorial Desclée de Brouwer,Barcelona, 1966, 746-747 pp.

Hrsta -Tarkovsky - Nietzsche



No lo tomes a mal, Melancolia,
Que yo aguce la pluma en tu alabanza
E inclinando la frente pensativa,
Ardiendo en tus loores, yo me siente
Solitario en un tronco. ¡Tantas veces!
Tu me viste -era ayer, bien lo recuerdo-
Bañado en los fulgores matutinos
Del sol ardiente! Allá en el hondo valle
Graznaba el buitre de botín sediento ...
[...]
Así sentado en medio las profundas
Soledades, pasaba yo las horas
Rudamente encorvado, a semejanza
Del bárbaro presente al sacrificio,
Pensando siempre en ti, Melancolía.
¡Tan joven todavía y penitente!
Así yo me gozaba en el magnífico
Vuelo del buitre, en el rodar tronante
De los aludes que la selva aplastan;
Y allí me hablabas tú, deidad que ignoras
La ruindad tan humana del engaño;
Allí me hablabas íntima y sincera
Aunque con faz severa, aterradora.
Y tú, ruda deidad, que del granito
Posees la firmeza, oh tú, mi amiga,
Gustas a mí cercana aparecerte;
[...]
Yo soy todo esto -siéntolo temblando-
Enamorada mariposa, dulce
Flor solitaria, el buitre carnicero
Y el arroyuelo helado y el terrible
Rugir de la borrasca -todo, todo
Para tu gloria y en tu prez perpetua;
Oh tú, diosa feroz, a quien postrado
Y humillada la frente, entre gemidos
Mi temerosa voz levanta un himno
Gimiente, suplicando me concedas
De vida, vida, vida, estar sediento
[...]

F. Nietzsche

La chandelle ne vaut rien

Je suis aveugle on me plaint
Et moi je plains tout le monde
Mes deux yeux ne sont plus pleins
Car ils ont perdu leur bombe
Dans un malheur comme le mien
Tu t'en, tu t'en, tu t'en moques
La chandelle ne vaut rien
Je me lve ds le matin
Je m'en vais d'village en village
L'un me donne un bout de pain
L'autre un morceau de fromage
Et quelques fois par hasard
Tu t'en, tu t'en, tu t'en moques
Un petit morceau de lard
Je me moque du mercier
Et de toutes ses cassettes
Je n'use point de papier
Encore moins de lunettes
J'ai pour peigne mes dix doigts
Tu t'en, tu t'en, tu t'en moques
Mes deux manches pour mouchoir
J'ai mon chien et mon bton
Mes deux compagnons fidles
L'un me mne tton
L'autre au bout d'une ficelle
N'aimeriez-vous pas bien mieux
Tu t'en, tu t'en, tu t'en moques
Ces deux guides que deux yeux
Si jamais me venait un fils
Dans cette agrable vie
Je prierais bien le Bon Dieu
Aussi la Vierge Marie
Qu'ils lui crvent les deux yeux
Tu t'en, tu t'en, tu t'en moques
Pour en faire un vieux luneux

I've got nothing to hold on to...


As you lie before me now, like a shadow
On a pea green sea
Never thought that I could find you so hollow
Laying into me

But this cup of wine
All salt and brine makes me sleepy
A sorrow so
A field of tears that will never yield a single penny
But I don't know
I've got nothing to hold on to

Wished for gold so I could buy you a palace
By the riverside
You'd come in and I would fill your diamond chalice
You were still alive

But this cup of wine
All salt and brine makes me sleepy
A sorrow so
A field of tears that will never yield a single penny
But I don't know
I've got nothing to hold on to
I've got nothing to hold on to

Were you sleepless, tearing at the air?
Was the water everywhere?
Were you fretful, to wade into the room?
I'd been wanting to hear from you
Oh, no

Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
You're weary, lay him down
You did your time so thank you very much
Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
So now your hopes are all laid
But you hand it all away

Did his eyelids fix on empty chairs
You had traveled to lay beside?
A gentle torture to watch it all recede
And all the while your mother slept beside him
Oh, no

Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
You're weary, lay him down
You did your time so thank you very much
Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
So now your hopes are all laid
But you hand it all away

Were you sleepless, tearing at the air?
Was the water everywhere?
Were you fearful, and long to run away
From the cold clasp of Illinois?
Oh, no

Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
You're weary, lay him down
You did your time so thank you very much
Hand it over (hand it over)
Hand it over (oh)
So now your hopes are all laid
But you hand it all away
But you hand it all away

Yacimos en el abismo y observamos lo profundo...


He sepultado a mi amor en una verde tumba,
hundido en el helecho profundo,
dos halcones volaron arriba ahí,
uno chocó con el otro fuertemente,
y gotas rojas cayeron,
y gotas rojas cayeron.

Hasta que el velo caiga,
hasta que el silencio quiebre,
permanece a mi lado,
por favor no me despiertes.
Hasta que el invierno pase,
hasta que el día claree,
permance a mi lado,
Por favor no me despiertes.
Permance a mi lado
Por favor no me despiertes.

Encontré a mi amor la noche siguiente,
entre los animales del bosque despertó,
dos halcones nos guiaron entre sueños,
Y nos arrebataron de estas profundidades.

Hasta que el velo caiga,
hasta que el silencio rompa,
permanece a mi lado,
por favor no me despiertes.
Hasta que el invierno pase,
hasta que el día empiece,
permance a mi lado,
Por favor no me despiertes,
permanece a mi lado,
por favor no me despiertes,

Hemos permanecido unidos hasta el final de la noche,
hemos sido los mismos espíritus que invocamos,
yacimos en el abismo y observamos lo profundo,
pero las profundidades ya no pueden sujetarnos más.

Hasta que el velo caiga,
hasta que el invierno pase,
hasta que el silencio quiebre,
permanece a mi lado.
Hasta que el velo caiga,
hasta que el invierno pase,
hasta que el silencio cese,
permanece a mi lado.
Hasta que el velo caiga,
hasta que el invierno pase,
hasta que el silencio quiebre,
permanece a mi lado,
Por favor no me despiertes.

Mejor que contar ovejas

Cuando solo, entre cobijas
-larga vela del insomnio-
cuento las palabras que he pronunciado hoy
(en la escalera, en los pasillos, entre vecinos:
ocho a lo sumo)
y me siento desgraciado
pienso que el perro rojo y flaco del traspatio vecino
que ladra, que casi ni ladra ya
empapado bajo la lluvia
la pasa peor que yo
que el teporochín de la cuadra
la pasa peor que yo
que los reclusos en cárceles y manicomios y hospitales
la pasan peor que yo
y que es mejor pasarla peor
que pasarla bien como tantos Grandes Jijos de la Chingada
…nunca recuerdo
a la noche siguiente
sólo, entre cobijas
en qué número del inventario
me quedé dormido.

ZUGZWANG
Ediciones El Tucan de Virginia

Luis Ignacio Helguera
Mèxico, ( 1962-2003)

Encratismo

E s c e p t i c i s m o d e l c u e r p o , r e c h a z o d e l a v i d a . T e n g o m i e d o a d e s a t a r e l d i l u v i o p o r s e g u n d a v e z , n e c e s i t o c o n t e n e r m e , d e b o m a n t e n e r l a s s e m i l l a s d e l a t r i s t e z a a q u í , e n l a o s c u r i d a d . N o m á s p r o c r e a c i ó n , n o m á s l i t u r g i a s h i e r o g á m i c a s . D e b o s u d a r h a c i a d e n t r o , l o l o g r a r é u n d í a , l a t i e r r a m o r i r á d e s e d . S e a . T a n t a t r i s t e z a c o m o s e m e n e n m i c u e r p o . C a s t i d a d . N o l u c h o m á s . E l b l a n c o i n s e n s a t o r í o d e l a v i d a m i n a l a s c o m p u e r t a s . H e y B u d a , m o r i r á s d e i n d i g e s t i ó n u n d í a . H e y C r i s t o ¿ h a v a l i d o l a p e n a t u m a s t u r b a c i ó n ? E n l a s i g l e s i a s d e b e r á n e d i f i c a r s e c a n t i n a s , p a r a a l u c i n a r s e n t i d o s . E n l o s p r o s t í b u l o s d e b e r á n e d i f i c a r s e c a p i l l a s , p u e s d e b e r á n m a r c a r s e l o s l u g a r e s s a n t o s . Y a l r e d e d o r d e a m b a s , c e m e n t a r i o s , o l v i d o , l á g r i m a s d e p i e d r a . C i n t u r ó n g e n u i n o d e m i s e r i a . C u a n d o D i o s s e l e v a n t e d e e n t r e l o s m u e r t o s s a b r e m o s q u e h e m o s b e b i d o m u c h o a l c o h o l , n o s e n a m o r a r e m o s , e n l a b a n c a d e l e t e r n o r e t o r n o , a c a r i c i a r e m o s n u e s t r a s m a n o s , b e s a r e m o s l o s b e s o s d e s u b o c a , c a n t a r e m o s j u n t o s l a m e l o d í a d e l a B e l l e z a , n u e s t r o s o j o s q u e r r á n c l a u s u r a r l a l u z , s e e n c e n d e r á e l f r í o e n l a p i e l , e l t r a n s p o r t e s e r á d e l i c i o s o , c o m o c u e r d a d e c a r i c i a s p a s a d a e n t r e l a s p i e r n a s , c e s a r á t o d o y n o s a b a n d o n a r e m o s , n o s r e c a r g a r e m o s e n a l g u n a l á p i d a , n o s p e n e t r a r e m o s c o n l a v i o l e n c i a d e l a v i d a , y y a c o n l a m i r a d a p e r d i d a a l u c i n a r e m o s .

Habitación eterna

¿Por qué me rendí? Yo era feliz con el pan de mis tristezas, con mi manto negro, con mi sardónica existencia. Era un demonio entretenido con las palabras que engendraban mundos. Tuve un accidente y nadie estuvo ahí para ayudar. Todos se han alejado de mí, por fin han reconocido mis prójimos que soy una plaga, lepra, peligro, desarmonía, lágrimas, desamparo, vacío, insatisfacción, fealdad, escalofrío, fiebre, insania furibunda. Por una extraña razón me alegro de que todos me hayan abandonado, ya nada me ata a la realidad. Viviré en la locura, en la existencia patológica, pondré diques a mi averno para que nadie ose interrumpir su tiniebla, pintaré de ligereza sus paredes, para que me parezca soportable la habitación eterna, cubriré con flores muertas los pasillos para recordarme que todo muere, que ninguna belleza es eterna.

Closer


Ian Curtis canta desde su tumba
La enigmática figura del cantante de Joy Division renace 27 años después de su suicidio
DIEGO A. MANRIQUE 27/05/2007


Ocurrió el 18 de mayo de 1980. Solo en su casa de Manchester, Ian Curtis se enfrentó a su angustiosa situación. Su esposa, Deborah, insistía en el divorcio. Vio Stroszek, una tragicomedia de su director favorito, Werner Herzog. Escuchó The idiot, un disco introspectivo de su amado Iggy Pop. En algún momento de la noche se ahorcó en la cocina. Tenía 24 años.


Sabían que Ian había intentado suicidarse ingiriendo fármacos, pero creían que era un gesto para la galería.


Joy Division viene de las presas obligadas a prostituirse en los campos de concentración
Veintisiete años después, Ian Curtis sigue, de alguna manera, vivo. Sus canciones mantienen una enorme influencia y una película sobre su vida, Control, se acaba de presentar en el festival de Cannes dando fuelle a la recuperación de su extraña figura.
Pero volvamos a 1980. El día en que murió, sus compañeros no daban crédito. En unos días, Joy Division iniciaba una gira por EE UU y el cantante parecía excitado por la aventura. Sabían que Ian había intentado suicidarse tragándose un puñado de medicamentos, pero creían que era un gesto para la galería. Ingleses al fin y al cabo, en el grupo no se hablaba de sentimientos personales. Además, Joy Division se había situado en la cresta de una ola llamada after punk y la gloria estaba al alcance de la mano.
El laconismo había sido la regla del cuarteto. Se trataba de mantener el misterio. El nombre, División del Gozo, estaba tomado de las prisioneras obligadas a prostituirse en los campos de concentración. En el grupo anterior, Warsaw
habían utilizado imágenes ambiguas: un arrogante tamborilero de las Juventudes Hitlerianas o un soldado alemán encañonando a un niño judío.
A diferencia de otros grupos británicos formados en la música afroamericana, Joy Division bebía en la cultura de la Europa continental. Eran chicos de clase media que se pagaban instrumentos y caprichos con trabajos temporales. Joy Division se beneficiaba de estar en una discográfica tolerante, Factory, desarrollada por un periodista de televisión, Tony Wilson, más mecenas que hombre de negocios. Tony se ocupó de que tuvieran un elegante diseñador, Peter Saville, y un productor rupturista, Martin Hannett.
Hannett usó a Joy Division como conejillos de Indias. Les sometió a bromas crueles, les hizo tocar a bajas temperaturas, les intimidaba para que le dejaran solo en el estudio mientras experimentaba con lo grabado. En vez de reproducir el bofetón sonoro de un grupo punki en un escenario, Hannett aislaba cada elemento musical para su posterior manipulación.Era un tratamiento que potenciaba las esqueléticas canciones de Joy Division. Solían tener títulos lapidarios: Atmosphere, Isolation, Transmission, Colony, The eternal, Disorder, Decades. Seducían por su arquitectura y también por sugerir visiones de vidas sin esperanza: She's lost control retrataba a una joven víctima de la epilepsia, de la que cuidó Curtis; la dificultad de entenderse con la persona amada impulsaba Love will tear us apart. Curtis estaba enamorado de su mujer, pero ella sabía de su relación con Annik Honoré, una belga que no se conformaba con ser una grupie más.
En sus textos, Curtis mezclaba vivencias con el poso de sus lecturas, de Kafka a J. G. Ballard. Practicaba la escritura automática; sobre el escenario parecía estar poseído. Cuando sufrió el primer ataque de epilepsia, algunos pensaron que estaba llevando demasiado lejos su personaje escénico. Ya era objeto de veneración: sus discos tenían carácter icónico y muchas almas sensibles los tenían como declaración de identidad; se bailaban mecánicamente en discotecas sombrías.
Ian metabolizaba sus pesadillas y transformaba dolores secretos en arte tenso. Pero la popularidad no proporcionaba alivio para sus miserias. Los médicos le atiborraban de barbitúricos. Su sentido del compañerismo le obligaba a seguir el implacable ritmo de trabajo de la banda. Su muerte le hizo mito: "Iba en serio, no era pose". Traas su muerte, Joy Division tuvo su primer éxito masivo con el relanzamiento de Love will tear us apart. Los primeros ochenta vieron la vulgarización de sus hallazgos, con el ascenso del tecno-pop. Hasta She's lost control imperó en las pistas de baile, en la versión de Grace Jones.
Fieles a su talante, sus colegas mantuvieron silencio y se negaron a continuar con otro cantante. Peter Hook, Bernard Sumner y Stephen Morris sí añadieron una teclista, Gillian Gilbert. Se rebautizaron como New Order, otro nombre bajo el cual han funcionado desde 1981. Hacen una música hedonista y accesible. A primera vista, nadie diría que una vez caminaron por la cuerda floja, siguiendo los pasos de Ian Curtis.

Traspié entre dos estrellas

¡Hay gentes tan desgraciadas que ni siquiera
tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!

Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.

¡Ay de tanto! ¡ay de tan poco! ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!

¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!

¡Amado sea aquel que tiene chinches,
el que lleva zapato roto bajo la lluvia,
el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,
el que se coge un dedo en una puerta,
el que no tiene cumpleaños,
el que perdió su sombra en un incendio,
el animal, el que parece un loro,
el que parece un hombre, el pobre rico,
el puro miserable, el pobre pobre!

¡Amado sea
el que tiene hambre o sed, pero no tiene
hambre con qué saciar toda su sed,
ni sed con qué saciar todas sus hambres!


¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora, ...
el que suda de pena o de vergüenza,
aquel que va, por orden de sus manos, al cinema,
el que paga con lo que le falta,
el que duerme de espaldas,
el que ya no recuerda su niñez;
amado sea el calvo sin sombrero,
el justo sin espinas,
el ladrón sin rosas, rosas,
el que lleva reloj y ha visto a Dios,
el que tiene un honor y no fallece!

¡Amado sea el niño, que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora!

¡Ay de tanto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!


CÉSAR VALLEJO

La última cena

En la vida cotidiana no se han dado grandes cambios, he aquí un gran misterio, ha sido en el alma donde el paisaje se ha tornado apocalíptico después de haber sido un jardín sufí. Escucho estallidos de hombres y mujeres bomba a mi alrededor, vuelan los pedazos, se forman ríos de sangre en las calles ennegrecidas por el estiércol no recogido de gnomos deformes, veo los cielos abrirse para hacer llover culpas que debo sembrar en el corazón, abrir el pecho y servir ahí lo que cada día es una “última cena”. Estoy casi ciego de desvelo, a mitad de la madrugada tengo los ojos abiertos al vacío, el cuerpo eriza sus fronteras, padezco escalofríos y dolores de cabeza, mis pobres ojos están entintados con el rojo característico del pecado, mis ojeras se ennegrecen cada mañana. Frente al odiado espejo descubro nuevos tumores existenciales y la imagen que soy yo es tan detestable que tengo que tapar la boca y frenar en la garganta el vómito.

Amours qui m'ont crucifié!

L'automne, déjà! - Mais pourquoi regretter un éternel soleil, si nous sommes engagés à la découverte de la clarté divine, - loin des gens qui meurent sur les saisons.

L'automne. Notre barque élevée dans les brumes immobiles tourne vers le port de la misère, la cité énorme au ciel tache de feu et de boue. Ah! les haillons pourris, le pain trempé de pluie, l'ivresse, les mille amours qui m'ont crucifié! Elle ne finira donc point cette goule reine de millions d'âmes et de corps morts et qui seront jugés! Je me revois la peau rongée par la boue et la peste, des vers plein les cheveux et les aisselles et encore de plus gros vers dans le coeur, étendu parmi des inconnus sans âge, sans sentiment... J'aurais pu y mourir... L'affreuse évocation!

¡El otoño, ya! – Pero, ¿por qué añorar un sol eterno si nos hemos embarcado en el descubrimiento de la claridad divina, -lejos de la gente que muere con el paso de las estaciones?

Otoño. Nuestra barca erguida en las brumas inmóviles pone rumbo al puerto de la miseria, a la ciudad inmensa con su cielo manchado de fuego y de fango. ¿Ah, los harapos podridos, el pan empapado de lluvia, la ebriedad, los mil amores que me han crucificado! ¡Así pues, no cesará nunca este vampiro reina de millones de almas y de cadáveres que serán juzgados! Y me veo otra vez con la piel roída por el fango y la peste, con el cabello y las axilas atestados de gusanos y gusanos aún más gruesos en el corazón, tirado entre desconocidos sin edad, sin sentimientos… Podría haber muerto allí… ¡Qué espantosa evocación!

Arthur Rimbaud
Una saison en enfer
"Adieu"

(tr. Juan Abeleira, ed. Hiperión)