Mostrando entradas con la etiqueta Mass Media. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mass Media. Mostrar todas las entradas

falsos escenarios


Los medios ejerciendo su hegemonía e influencia en la sociedad, tiene la capacidad de crear escenarios. Por una lado, los noticieros y su aparente solemnidad representan una supuesta realidad, realidad creada a través de pequeños cuadros superpuestos y repetidos una y otra vez, en donde al exponer la nota, intentan dar a conocer y crear ciertas conciencias sobre los problemas de cada región, sin profundizar o dar detalles.
Por otro lado, los programas familiares, a través de una supuesta cotidianidad, una alegría ensayada y prefabricada intenta reforzar los valores individuales y familiares, por lo regular exhibiendo y juzgando las acciones de otros personajes publico televisivos. La lejanía y la intangibilidad de sus acciones les otorgan estas facultades. Pero no solo los medios son capaces de crear escenarios, las acciones de gobierno es otra sutil fuerza creadora de escenarios, que responden a intereses políticos y de promoción personal, que al final, al igual que los medios, terminan obedeciendo intereses económicos y de mercado.

Hace unos días, un programa matutino, que se transmite a nivel nacional, fue transmitido desde esta ciudad Juárez, teniendo como marco el Festival Internacional Chihuahua. El lugar desde donde se transmitió fue el majestuoso Centro Cultural Paso del Norte, orgullo de la actual administración de gobierno.
A través de este programa se intentaba, por un lado, dar difusión al festival, por el otro, mostrar la verdadera cara de ciudad Juárez, "su gente" y tratar de romper con esa imagen de "ciudad sin ley" que no solo a nivel nacional, sino a nivel internacional se tiene de Juárez. Pero ¿de qué manera se difunde una supuesta realidad a través de falsos escenarios?

Enumeremos:

La participación de los conductores y animadores, trabajan bajo la dirección de un guión, sus acciones, aparentemente naturales responden a diversos lineamientos y reglas que los creadores y productores del programa indican, tienen roles y papeles definidos: un papá sobrio y mesurado, la mamá fina y pulcra, la tía guapa y clasemediera, y para dar un poco de equilibrio al elenco y crear una mayor identificación con todos los públicos, la mujer voluptuosa, simpática y que viene del pueblo, Galilea.

El público, no tan público, ya que la invitación a asistir a la transmisión no fue abierta, se invitó a cierto tipo de personas clasemedieros, para que a través de ellos se creara una imagen de la gente de la ciudad. Ellos también actuaban bajo la dirección de un guión, sus reacciones eran inducidas y su felicidad se desbordaba al tener la cámara frente a ellos.

Por ultimo, el lugar, la explanada del centro cultural, que meduinate su grandeza y su arquitectura engalana y se establece como símbolo de la ciudad, aunque en realidad sea desconocido para muchos e inaccesible para otros

Estas supuestas realidades, responden a intereses de dos instituciones mexicanas, Televisa, como medio y estructura. Y el Estado, con todo su aparato, seguridad, escuelas, patrocinadores, etcétera La creación de estos escenarios, tan falsos como efímeros, y su convergencia, tienen como finalidad la proyección y difusión de la buena imagen del estado y de la ciudad que a través de sus eventos culturales y de la apariencia civilizada de su gente, de una estructuras que lo valida y publicita como una "buena imagen".


Luis Alonso Hernández

Nostalgia bibliófila

La tasa de lectura ha dejado de progresar desde hace años: uno de cada cuatro franceses no ha leído un solo libro en el curso de los doce últimos meses; el núcleo de lectores asiduos se reduce; los jóvenes prefieren comprar con su asignación discos compactos o tarjetas telefónicas antes que libros, sus preferencias más hacia los juegos de video, los chats o los deportes que a la lectura. Pese al formidable incremento de estudiantes y de profesores, la venta de obras de humanidades y de filosofía -dejando aparte algunos bestsellers- no sobrepasa, como término medio, algunos centenares de ejemplares: ¡un nivel idéntico al que existía a finales del siglo XIX!
En nuestros días se habla del "retorno de la filosofía"; sin embargo, lo que subyace en el fenómeno no es tanto la pasión por las ideas y por la verdad como una vaga búsqueda de "recetas" en vistas a un mayor bienestar subjetivo

G. Lipovetski, Metamorfosis de la cultura liberal. Ética, medios de comunicación, empresa, Anagrama, Barcelona, 2003, p.109