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Máscara de la noche

...
Yo siento que esa tarde me está viendo, que esa serendiad me está viendo
Que el momento de la creación me está viendo en este instante doloroso de sosiego en mí mismo
¡Creación que estás viéndome, cobra forma de mujer y bésame los ojos
Acaricia mis cabellos, canta una canción para hacerme dormir!

Eres tú, sí, máscara de la noche, con tu carne rosada
Con tus largos chales campestres y tus cánticos
¡Eres tú, sí! Oigo a tus faunos puntillando las aguas con sonidos de flautas
En largas escalas cromáticas, fragantes...

...
¿Por qué no vienes, noche? ¿por qué no adormeces tu manto
Por qué no te evaporas, espectro, en ese perfume tierno de rosas?
Deja que la tarde envuelva eternamente el rostro de los dioses
¡Noche, dolorosa noche, tú eres el presentimiento
Sólo tú conoces y acoges todos mis pensamientos
Tu cielo, tu luz, tu calma
Son la palabra de la muerte y del sueño en mí!

Vinicio de Moraes

Encratismo

E s c e p t i c i s m o d e l c u e r p o , r e c h a z o d e l a v i d a . T e n g o m i e d o a d e s a t a r e l d i l u v i o p o r s e g u n d a v e z , n e c e s i t o c o n t e n e r m e , d e b o m a n t e n e r l a s s e m i l l a s d e l a t r i s t e z a a q u í , e n l a o s c u r i d a d . N o m á s p r o c r e a c i ó n , n o m á s l i t u r g i a s h i e r o g á m i c a s . D e b o s u d a r h a c i a d e n t r o , l o l o g r a r é u n d í a , l a t i e r r a m o r i r á d e s e d . S e a . T a n t a t r i s t e z a c o m o s e m e n e n m i c u e r p o . C a s t i d a d . N o l u c h o m á s . E l b l a n c o i n s e n s a t o r í o d e l a v i d a m i n a l a s c o m p u e r t a s . H e y B u d a , m o r i r á s d e i n d i g e s t i ó n u n d í a . H e y C r i s t o ¿ h a v a l i d o l a p e n a t u m a s t u r b a c i ó n ? E n l a s i g l e s i a s d e b e r á n e d i f i c a r s e c a n t i n a s , p a r a a l u c i n a r s e n t i d o s . E n l o s p r o s t í b u l o s d e b e r á n e d i f i c a r s e c a p i l l a s , p u e s d e b e r á n m a r c a r s e l o s l u g a r e s s a n t o s . Y a l r e d e d o r d e a m b a s , c e m e n t a r i o s , o l v i d o , l á g r i m a s d e p i e d r a . C i n t u r ó n g e n u i n o d e m i s e r i a . C u a n d o D i o s s e l e v a n t e d e e n t r e l o s m u e r t o s s a b r e m o s q u e h e m o s b e b i d o m u c h o a l c o h o l , n o s e n a m o r a r e m o s , e n l a b a n c a d e l e t e r n o r e t o r n o , a c a r i c i a r e m o s n u e s t r a s m a n o s , b e s a r e m o s l o s b e s o s d e s u b o c a , c a n t a r e m o s j u n t o s l a m e l o d í a d e l a B e l l e z a , n u e s t r o s o j o s q u e r r á n c l a u s u r a r l a l u z , s e e n c e n d e r á e l f r í o e n l a p i e l , e l t r a n s p o r t e s e r á d e l i c i o s o , c o m o c u e r d a d e c a r i c i a s p a s a d a e n t r e l a s p i e r n a s , c e s a r á t o d o y n o s a b a n d o n a r e m o s , n o s r e c a r g a r e m o s e n a l g u n a l á p i d a , n o s p e n e t r a r e m o s c o n l a v i o l e n c i a d e l a v i d a , y y a c o n l a m i r a d a p e r d i d a a l u c i n a r e m o s .

Obra maestra

El tigre medirá un metro. Su jaula tendrá algo más de un metro cuadrado. La fiera no se da punto de reposo. Judío errante sobre sí mismo, describe el signo del infinito con tan maquinal fatalidad, que su cola, a fuerza de golpear contra los barrotes, sangra de un solo sitio.
El soltero es el tigre que escribe ochos en el piso de la soledad. No retrocede ni avanza.
Para avanzar, necesita ser padre. Y la paternidad asusta porque sus responsabilidades son eternas.
Con un hijo, yo perdería la paz para siempre. No es que yo quiera dirimir esta cuestión con orgullos o necias pretensiones. ¿Quién enmendará la plana de la fecundidad? Al tomar el lápiz me ha hecho temblar el riesgo del sacrilegio, por más que mis conclusiones se deriven, precisamente de lo que en mi puede haber de clemencia, de justicia, de vocación al ideal y hasta de cobardía.
Espero que mi humildad no sea ficticia, como no lo es mi miedo de dar a la vida un solo calificativo: el de formidable.
en acatamiento a la bondad que lucha con el mal, quisiera ponerme de rodillas para seguir trazando estos renglones temerarios. Dentro de mi temperamento, echar a rodar nuevos corazones sólo se concibe por una fe continua y sin sombras o por un amor extremo.
Somos reyes, porque con las tijeras previas de la noble sinceridad podemos salvar de la pesadilla terrestre a los millones de hombres que cuelgan de un beso. La ley de la vida diaria parece ley de mendicidad y de asfixia; pero el albedrío de negar la vida es casi divino.
Quizá mientras me recreo con tamaña potestad, reflexiona en mí la mujer destinada a darme el hijo que valga más que yo. A las señoritas les es Concedido de lo Alto repetir, sin irreverencia, las palabras de la Señora Única: “He aquí la esclava”… Y mi voluntad, en definitiva, capitula a un golpe de pestaña.
Pero mi hijo negativo lleva tiempo de existir. Existe entre la gloria trascendental de que ni sus hombres ni su fuente se agobien con las pesas del horror, de la santidad, de la belleza y del asco. Aunque es inferior a los invertebrados, en cuanto que carece de la dignidad del sufrimiento, vive dentro del mío como el ángel absoluto, prójimo de la especie humana. Hecho de rectitud, de angustia, de intransigencia, de furor de gozar y de abnegación, el hijo que no he tenido es mi verdadera obra maestra.

Ramón López Velarde

Sol Niger


El Sol Negro es un poderoso símbolo de la antífrasis, sinónimo de la desilusión, del camino inverso, de la carencia, el vacío por exceso, pero sobre todo es conocimiento (por algo es "sol"), sapiencia ennegrecida por el contacto profundo con la materia. Conocimiento que no redime, que sólo duele.

Luz eclipsada y fulminante

"Su posición de intermediario entre los elementos tierra y agua hace del cocodrilo el símbolo de las contradicciones fundamentales. Se agita en el limo, de donde crece una vegetación lujuriante: en este sentido, es símbolo de fecundidad. Pero devora y destruye, saliendo de repente de las aguas y de las cañas; en este sentido, es el demonio de la maldad, el símbolo de una naturaleza viciosa.

Fecundidad, crueldad, es la imagen de la muerte y juega un papel de psicopompo: los difuntos se representaban a veces en Egipto en forma de cocodrilos. Se parece a los grandes hidrosaurios prehistóricos y a los dragones de las leyendas: en tal sentido, es el amo de los misterios de la vida y de la muerte, el gran iniciador, el símbolo de los conocimientos ocultos, la luz alternativamente eclipsada y fulminante"


Jean Chevalier, Diccionario de símbolos, Herder, Barcelona

La existencia sin valor

"[Los caballeros sufíes] oran durante toda la noche y ayunan durante el día. Si su alma deja de obedecerlos, venderán cincuenta años de obediencia por un trago de agua y darán esos cincuenta años a un perro o a cualquier ser, sin importarles quién sea este. Después dirán: ¡Oh alma, has de saber que esto que has hecho no tiene ningún valor para tu señor!"

Abi-L-Khayr, Las cuarenta estaciones del alma, EDAF, Madrid, 2006, p.84

Amours qui m'ont crucifié!

L'automne, déjà! - Mais pourquoi regretter un éternel soleil, si nous sommes engagés à la découverte de la clarté divine, - loin des gens qui meurent sur les saisons.

L'automne. Notre barque élevée dans les brumes immobiles tourne vers le port de la misère, la cité énorme au ciel tache de feu et de boue. Ah! les haillons pourris, le pain trempé de pluie, l'ivresse, les mille amours qui m'ont crucifié! Elle ne finira donc point cette goule reine de millions d'âmes et de corps morts et qui seront jugés! Je me revois la peau rongée par la boue et la peste, des vers plein les cheveux et les aisselles et encore de plus gros vers dans le coeur, étendu parmi des inconnus sans âge, sans sentiment... J'aurais pu y mourir... L'affreuse évocation!

¡El otoño, ya! – Pero, ¿por qué añorar un sol eterno si nos hemos embarcado en el descubrimiento de la claridad divina, -lejos de la gente que muere con el paso de las estaciones?

Otoño. Nuestra barca erguida en las brumas inmóviles pone rumbo al puerto de la miseria, a la ciudad inmensa con su cielo manchado de fuego y de fango. ¿Ah, los harapos podridos, el pan empapado de lluvia, la ebriedad, los mil amores que me han crucificado! ¡Así pues, no cesará nunca este vampiro reina de millones de almas y de cadáveres que serán juzgados! Y me veo otra vez con la piel roída por el fango y la peste, con el cabello y las axilas atestados de gusanos y gusanos aún más gruesos en el corazón, tirado entre desconocidos sin edad, sin sentimientos… Podría haber muerto allí… ¡Qué espantosa evocación!

Arthur Rimbaud
Una saison en enfer
"Adieu"

(tr. Juan Abeleira, ed. Hiperión)

Bravo!


"La sensación de querer desplomarse es más densa que nunca antes, la vacuidad rebosando, ávido Tánatos tan cercano. Todo está impregnado de un aroma funerario, las personas, sus sonrisas, las lecturas, los amantes, las frases tiernas... No hay más satisfacción. Me pregunto si debo buscarla, me respondo: nada es satisfactorio. Todo cambia. Nada permanece en su sitio. Gran vértigo que hincha sus venas con nuestras penas. Sabio el sileno que enseñó que lo mejor es no nacer, y lo segundo mejor es morir pronto. Y el mundo no se detuvo, su marcha siguió, impúdico mecanismo de la vida crispado en mórbida curiosidad por la tragedia humana. ¿Tragedia? No... no creo, es más bien un viento helado que cubre los rostros detrás de gruesas capas de hielo. No hay tragedia, sólo frío. Incapacidad de asir dos minutos un sentimiento grato. Mis sonrisas se han convertido en signos del absurdo. Me gusta sonreír. Sonreír siempre y a todos. Muy pocos son los hábiles en percibir el gran hedor que emana de mis fauces, de mis horneadas entrañas en descomposición. Nihil in vitam pulchro est. Nos ensuciamos en el cieno de las bajas pasiones y de las palabras sin sentido. Pues todo lo que tiene origen/ Merece ser destruido/ Más valdría, por tanto, que nada naciera/ Así pues, todo lo que llamáis pecado/ Destrucción, en resumen, el Mal/ Es mi propio elemento. Ya, ya lo sé, también es insensato el afán mortuorio. Por mí que brille el sol, que nazcan los apresurados fetos, que nuevas generaciones sucedan a las viejas, que las mujeres bellas ofrezcan su aquilatado cuerpo al “amor verdadero”, que los parques se saturen de Sentidos. Bravo!..."

Octubre es febrero

¡Con qué elegancia febrero abraza vidas y muertes,

Carnavales, lutos, mi vida y mi desgracia!

Las penitencias salen a las calles, y el salón del alma se vacía,

Resuena en las oquedades sólo un llanto,

Mi conciencia torturada, pálida, contempla la sangre en sus manos,

Se iguala con el mundo, está sorda y fría.

Existe una espiral que asciende y se olvida, exhala culpas,

Se entrega a un dios asesino que se burla,

La vida bulle en febrero y le salen gusanos de niebla,

Gélido semen que se riega impersonal,

Cae adentro y no molesta más la fragancia de mi esencia:

Soy el hombre inverso.

Aún preguntan por mi madre, sabia hermosa,

Que golpeó la tierra justo en la mitad de febrero,

Respondo que no sé donde está. ¡No sé!

¡En verdad no lo sé!

Se escapa como éter, asma, llanto, semen,

En los elegantes días nublados de febrero.

El cosquilleo del equinoccio es descubierto,

¡Bah! Me aburro de este círculo.

Las venas se secarían si no fuera por el terco pneuma

Que hincha aún las arterias y encona al oído arrodillado,

¡Triste! Mil veces triste, castigado.

Me vacío y me lleno en febrero,

Mis huéspedes también se aburren entre tantos círculos

Y elipses. Imposible la culpa. Candor por los que entran,

Ojos enterrados en la vergüenza por los que salen.

¡Aquí tampoco está Dios!

Farrai un vers de dreit nien


Farai un vers de dreit nien:

Non er de mi ni d’autra gen,

Non er d’amor ni de joven,

Ni de ren au,

Qu’en fo trobatz en durmen

Sus un chivau.

No sai en qual hora.m fui natz,

No sois estranhns ni soi privatz,

Ni no.n puesc au,

Qu’en enaisi fui de nueitz fadatz

Sobr’un pueg au.

No sai cora.m endormitz,

Ni cora.m veill, s’om no m’o ditz;

Per pauc no m’es lo cor paritz

D’un dol corau;

E no m’o pretz una fromitz,

Per Saint Marsau!

Malautz soi e cre mi morir;

e re no sai mas quan n’aug dir.

Metge querrai al mieu albir,

e no’m sai tau;

bos metges er, si.m pot guerir,

mor non, si amau.

Amigu’ai ieu, non sai qui s’es:

c’anc no la vi, si m’aiut fes;

ni.m fes que.m plassa ni que.m pes,

ni no més cau:

c’anc non ac norman ni franses

dins mon ostau.

Anc no la vi era m la fort;

anc no n’aic dreit ni no.m fes tort;

quan no la vei, be m’en deport;

no’m prez un jau:

qu’ien.n sai gensor e belazor,

e que mais vau.

No sai lo luec on s’esta,

si es en pueg ho es en pla;

non aus dire lo tort que m’a,

abans m’en cau;

e peza.m be quar sai rema,

per aitan vau.

Fait ai lo vers, no sai de cui;

e trametrai lo a celui

que lo.m trametra per autri

enves Peitau,

que.m tramezes del sieu estui

la contraclau.


Haré un verso sobre absolutamente nada:

No será sobre mí ni sobre otra gente,

No será de amor ni de juventud, ni de nada más,

Sino que fue trovado durmiendo sobre un caballo.

No sé en qué hora nací, no estoy alegre ni triste,

No soy arisco ni soy sociable,

ni puedo ser de otro modo,

porque así fui hechizado de noche sobre una alta montaña.

No sé cuándo estoy dormido ni cuando velo, si no me lo dicen;

Por poco se me quiebra el corazón por un cordial dolor;

Y ello no me importa una hormiga,

Por San Marcial.

Estoy enfermo y temo morirme; y sólo sé lo que oigo decir.

Buscaré médico a mi capricho, y no sé de ninguno así;

Será buen médico si puede curarme,

Pero no lo será si empeoro.

Tengo amiga, no sé quién es:

Pues nunca la vi, a fe mía,

Ni hizo nada que me pluguiera ni que me pesara,

Y no me importa: porque nunca hubo normando ni francés

Dentro de mi casa.

Nunca la vi y la amo mucho;

nunca tuve de ella favor ni me hizo ofensa;

cuando no la veo, me lo tomo en broma:

no me importa un gallo.

Porque sé de una más gentil y más hermosa y que más vale.

No sé si el lugar hacia donde vive está en la montaña o está en el llano;

No oso decir lo injusta que es conmigo, antes bien me callo;

Y pésame mucho que ella se quede aquí,

Y por esto me voy.

He hecho el verso, no sé sobre quién;

Y lo enviaré a aquel que,

Por medio de otro, lo enviará de mi parte hacia Peitieu,

Para que me envíe la contraseña de su estuche.

Guilhem de Peitieu

principios del siglo XII

(ed. y trad. de MArtín de Riquer, Los trovadores. Historia y textos. Tomo I, Ariel, Barcelona, 2001, pp 115-117)


Ceremonia solitaria alrededor de un tintero



Todo el mundo huye de mi corazón
Porque parece un cocodrilo. Todo el mundo dice
Que no soy un hombre sino un árbol derribado. Nadie sabe
Que entre mis ojos de niño y mi pecho cansado
Hay solamente musgo, llanto, flores indecibles,
Versos que parecen de oro puro
Y no son sino fragmentos de una estrella de papel.
No es culpa mía si estoy hecho de cristales amargos,
De irremediable ceniza y líquidos ardientes
Que se disputan mi ternura y sin cesar empujan
Dolorosas poleas, émbolos y ruedas escarlata.
Soy solamente un puñado de tierra que tropieza,
Un insolente juguete de cabellos negros
Y dientes amarillos. No es culpa mía
Si no parezco de carne y hueso, si bajo mi sombrero
Y mi pantalón gastado palpita un cielo puro,
Si todo el mundo dice que no amo a la gente
porque me pongo una corbata y observo el firmamento,
O porque estoy hecho de sustancias aciagas,
De sonrientes materias que sollozan y sollozan
Y sollozantes materias que sonríen y sonríen.
Soy solamente un animal que escribe y se enamora,
Un laberinto de células y ácidos azules,
Una torre de palabras que nunca llega al cielo
Porque no toca ni se apoya en los luceros,
Sino en mi pobre corazón siempre en tinieblas,
Siempre en el fondo de un tintero,
Como si fuera un cocodrilo .


Jorge Eduardo Eielson

Las ventajas del hielo

Quienes antaño sabían practicar la caballerosidad
no podían menos de ser sutiles, misteriosos y de un hondo entendimiento,
tan profundos que no se los podía conocer.
De ahí que se los elogiara:
vacilantes,
como quien cruza un río en pleno invierno;
precavidos,
como quien teme a todos sus vecinos;
discretos,
como huésped;
frágiles,
cual hielo que se derrite;
sencillos,
como un leño;
confusos,
cual turbias aguas.
...
El que abraza este Tao no busca una gran satisfacción



Lao Tsé
Tao Te Ching
Ms. Goudian, A5



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La fin de Satan


A través del universo escucho la palabra ¡Vete!

Hasta los cerdos le dicen al estiércol yo desprecio a Satán.

Una vez yo fui la pura luz de la alborada.

¡Yo! Yo era el arcángel de la frente espléndida…

Pero tenía envidia. Ése fue

Mi crimen. La palabra fue dicha, la divina boca

Me declaró malvado. Y Dios me escupió en el foso.

¡Ah! ¡Lo amo! ¡Ese es el horror, ésa la quemante llama!

¿Qué será de mí, abismo? ¡Amo a Dios!

El infierno es su eterna ausencia.

El infierno es amar, gritar, ¿Dónde está mi luz,

Dónde mi vida, dónde mi iluminación?

[Cuando acababa de caer, yo me jactaba]:

Este Dios, el corazón del mundo, este brillante Padre

A quien ángel, estrella, hombre y bestia llevan dentro,

Este pastor que acoge a su grey de criaturas,

Este ser, la fuente de la vida, el único y verdadero,

El único necesario…

Puedo vérmelas sin él, yo, el gigante castigado…

Pero aún así ¡lo amo!...

¡Yo sé la verdad! Dios es corazón y no es espíritu;

Centro de amor del mundo,

Conecta con sus divinas fibras

Los filamentos y raíces de cuanta cosa vive.

[Dios ama a cada criatura]

Excepto a Satán, para siempre rechazado, triste, condenado.

Dios me deja fuera, termina en mí, soy su frontera.

Sería infinito, Dios, si yo fuera…

Cien y cien veces lo repito:

¡Yo amo! Dios me tortura, pero mi única blasfemia,

Mi locura y mi único lamento es decir ¡yo amo!

Mi amor es suficiente para que el cielo tiemble.

Pero en vano


Victor Hugo




Yazgo estéril

YAZGO ESTÉRIL,

CON LA MIRADA DE SANGRE SECA

CANSADA DEL BAILE CROMÁTICO DE LAS COLMENAS

Y ME UNTO TODOS LOS HASTÍOS NOCTURNOS

EN ESTE CUERPO INMOLADO POR LA VACUIDAD.

YAZGO SECO,

CON EL VIEJO RITMO DE LOS GOLPES EN LA TIERRA,

LODO FIEL EN EL QUE UNJO MIS MIRADAS

Y TALLOS DISECADOS DE IRREDENTO VERDOR,

CON ESTA SOMBRA QUE ME QUEMA EL ALMA

QUE ME AMA

Dark secret love


O Rose, thou art sick! The invisible worm That flies in the night, In the howling storm, Has found thy bed Of crimson joy, And his dark secret love Does thy life destroy.
WB