Me arrodillo ante ti
meta-física
La metafísica. Preguntas sin respuesta y problemas sin solución.
"Pero, junto a la sospecha de que la metafísica no ha llegado nunca a nacer, late la de que hace mucho tiempo que ya está muerta. En efecto, tras los “grandes sistemas metafísicos” de la Antigüedad (Platón y Aristóteles), es frecuente definir como “anti-metafísicas” a las filosofías que les sucedieron en la época helenística, y especialmente al llamado “materialismo” epicúreo. A partir de se momento, puede establecerse un catálogo de las “muertes de la metafísica”, al menos tan nutrido como el de las “versiones de la muerte de Dios” contenido en la obra de Nietzsche: después de la muerte “post-aristotélica” –y de su nacimiento como teología cristiana-, la muerte de la metafísica como teología especulativa –Duna Scoto declara a la teología ciencia práctica- y el ascenso del empirismo y del nominalismo desde Guillermo de Ockham hasta David Hume; tras su renacimiento como “metafísica racionalista”, la muerte propiciada por el “materialismo” y el “sensualismo” que culminan en la Ilustración francesa; tras su renacimiento en la filosofía post-kantiana del siglo XIX, la muerte de la metafísica a manos, por una parte, del positivismo cientificista y, por otra, del marxismo que la desenmascara como “ideología”. Una pregunta se impone: si la metafísica lleva tanto tiempo muerta –o al menos moribunda-, ¿cómo deberíamos entender el hecho de que dos de las principales corrientes de la filosofía contemporánea, a saber: el análisis del lenguaje y la hermenéutica, se definan como anti-metafísicas y exploten este “motivo” como una de sus principales razones de ser filosóficas en el siglo XX? ¿Estarían simplemente luchando contra el espejismo de un enemigo derrotado hace –como mínimo- casi un siglo?".
Causarum Cognitio Castitas Est
"Philosophia", por Rafael (Stanza Della Segnatura)Una muestra más de la castración del conocimiento en Occidente, la Filosofía ocupa el trono de Diana (de los Efesios, luciendo su poderío a través de los múltiples senos? testículos emasculados?); la causa del conocimiento es la castidad.
De nuevo la ecuación: verdad-conocimiento-descorporeización-desgenitalización
El triunfo de Acteón
Las nupcias de Ana
Que venga el Amado y me bese
Que sus labios incendien los míos
Que en su dulce abrazo mi alma se consuma
Y en olvido eterno cueza esta ceniza.
Amor, has de revelarme los misterios,
No en templos ni monasterios,
En carne viva, en viva llama han de ser.
Ven a mí excitado en canto,
te seguiré vehemente, celebra tu unión con mi piel,
voluptuosa a ti me entrego,
has estallar en mi hálito tu secreto,
que nada quede en ti si en mí hay cabida para ello,
intégrame en ti, en tu aliento,
quebranta mis pudores, llévalos lejos.
Soy por tu cándida mano consumida en fuego.
Acrecentado te eyectas sobre mí, inevitable.
¡Oh Amado! Que en noche amable has tornado mi lecho
Y en luna tejedora la madre de mis sueños.
Convulso mi vientre te recibe inmaculado
y cada espacio en mí te reconoce como néctar,
soy tu cáliz y tu tierra, abrazo tu semilla
que dolores sé que engendrará,
más gozosa a ti me rindo y mi finitud alegre queda,
pues tu infinita Esencia obtiene de la muerte vida,
de lo inverso el mejor vino, de la sombra la luz verdadera
todo lo llenas en mí y afuera,
eres cálida humedad que se escurre
por dentro y toda vida engendra.
Segunda carta de Paolo a Beatriz
Fragmento de las nupcias de Ana
Te necesita
Paolo
Texto completo: Drama en Cuatro Estancias

