DECIR: HACER

A Roman Jakobson

Entre lo que veo y digo
entre lo que digo y callo.
entre lo que callo y sueño,
entre lo que sueño y olvido
la poesía
Se desliza
entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real
y apenas digo
es real
se disipa
¿Así es más real?
OCTAVIO PAZ

Estornudo

Tengo un gran resfriado,
y todo mundo sabe cómo los grandes resfriados
alteran todo el sistema del universo,
nos enfadan con la vida,
y hacen que estornudemos hasta la metafísica.
He perdido el día entero sonándome.
Me duele ligeramente la cabeza.
¡Triste condición para un poéta menor!
Hoy soy verdaderamente un poéta menor.
El que fuí otrora fue un deseo:
se esfumó.
¡Adios para siempre reina de las hadas!
Tus alas eran de sol, y yo por aquí sigo.
No estaré bien si no tumbándome en la cama,
Nunca estuve bien salvo tumbándome en el universo.
Con perdón, señor...¡ Qué gran resfriado físico!
Necesito verdad y aspirinas.

Fernando Pessoa

Recuerdos de juventud en Chur HR Giger


“Ya a temprana edad empezó a atraerme el sexo opuesto. Los lugares que más me interesaban eran los más oscuros. Por ese motivo, tan pronto como pude hacerlo solo, empecé a vestirme de negro. El lugar más oscuro de toda la casa era bajo una mesa que estaba en una habitación sin ventanas, que utilizaba como mi cuarto de juegos. Allí jugaba con mi tren, con osos y marionetas. También con armas hechas por mí mismo: arcos y flechas, llaves americanas, dagas y otros objetos que despertaban mi entusiasmo.
Sin embargo, hubiese hecho lo que fuera por el bello sexo. Lo malo es que las damitas en cuestión no le hallaban gracia a mis juguetes.
El circo formaba parte de los acontecimientos más bellos de mi existencia. Mientras más pequeño e íntimo era el circo, más me entusiasmaban los niños actores. El trapecio o la cuerda floja me parecían los actos más cachondos. Me parecía admirable lo bien que los atletas podían esconder su órgano sexual, tanto que parecían muchachas”.
Fuente: HR Giger ARh+. Tachen. Alemania. 2006.

Textos de Georges Bataille

Página de una universidad española con enlaces a textos de Bataile descargables:
http://pmid.proves.ub.edu/becari/ullutopic/c2005.html [ya dejó de fiuncionar este enlace, :( Esperemos que se reestablezca]

En Ignoria se pueden bajar otros tantos títulos de Bataille:
http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2007/04/descarga-de-libros-completos.html

En Quédelibros:
http://quedelibros.com/autor/337/Bataille-Georges.html

Algunas páginas digitalizadas de la revista Acephale:
http://i.a.m.free.fr/acephale/index.html

Curiosas piezas vocales realizadas en homenaje a Bataille:
http://cllct.com/release/intheabsenceofloveatributetogeorgesbataille

Otros textos de Georges Bataille digitalizados pueden ser solcitarlos por correo a: edgar.unam@gmail.com

la vida, la vida
















1

No creo en presentimientos, y las premoniciones
no me asustan. No huyo de la calumnia
o el veneno. No hay muerte en la Tierra.
Todo es inmortal, todo. No hay necesidad
de temer a la muerte a los diecisiete,
pero tampoco a los setenta. La realidad y la luz
existen, pero no la muerte o la oscuridad.
Todos estamos a la orilla del mar actualmente
Y soy de aquellos que echan las redes
Cuando un cardumen de inmortalidad llega a la playa.

2

Vive en la casa, y la casa permanecerá.
Yo te visitaré en algún siglo.
Entra y constrúyeme una casa
-por eso es que tus hijos están junto a mí
y tus esposas, todos sentados en la mesa,
una mesa para el bisabuelo y para el nieto.
El futuro se cumple aquí y ahora,
y si despectivamente alcé la mano contra,
eres tú quien quedará con cinco rayos de luz.
Con omóplatos cual pilastras,
sostengo cada día que va formando mi pasado;
con la cadena del sobreviviente medí el tiempo
y viaje a través de él como si lo hiciese a través de los Urales.

3

Escogí una época cuya estatura fuera a mi medida.
Nos dirigimos hacia el sur creando remolinos de polvo en la estepa.
Las altas yerbas se encontraban en su punto; un saltamontes tocaba.
Herraduras cepilladas y con patillas profetizaban,
y como un monje me dijeron que perecería.
Tomé mi destino y lo amarré a la silla de montar,
y ahora que he alcanzado el futuro.
Aún permanezco recto en los estribos cual un muchacho.

Únicamente necesito mi inmortalidad
para que mi sangre continúe fluyendo de una época a otra.
Pagaría al momento con mi vida
por un lugar seguro y de constante tibieza,
si no fuese porque la aguja volante de la vida
me lleva por el mundo cual un hilo.

Arseni Tarkovsky

La vieja lágrima de Urbina

Como en el fondo de la vieja gruta,
perdida en el riñón de la montaña,
desde hace siglos, silenciosamente,
cae una gota de agua,
aquí, en mi corazón oscuro y solo,
en lo más escondido de la entraña,
oigo caer, desde hace mucho tiempo,
lentamente, una lágrima.¿Por qué resquicio oculto se me filtra?
¿De cuáles fuentes misteriosas mana?
¿De qué raudal fecundo se desprende?
¿Qué remoto venero me la manda?
¡Quién sabe... ! Cuando niño, fue mi lloro
rocío celestial de la mañana;
cuando joven, fue nube de tormenta,
tempestad de pasión, lluvia de ansias.
Más tarde, en un anochecer de invierno,
mi llanto fue nevasca... Hoy no lloro... Ya está seca mi vida
y serena mi alma.
Sin embargo... ¿Por qué siento que cae
así, lágrima a lágrima,
tal fuente inagotable de ternura,
tal vena de dolor que no se acaba?
¡Quién sabe...! Y no soy yo: son los que fueron;
mis genitores tristes; es mi raza;
los espíritus apesadumbrados,
las carnes flageladas;
milenarios anhelos imposibles,
místicas esperanzas,
melancolías bruscas y salvajes,
cóleras impotentes y selváticas.
Al engendrarme el sufrimiento humano,
en mí dejó sus marcas,
sus desesperaciones, sus angustias,
sus gritos, sus blasfemias, sus plegarias.

Es mi herencia, mi herencia la que llora
en el fondo del ánima;
mi corazón recoge, como un cáliz,
el dolor ancestral, lágrima a lágrima.
Así lo entregará, cuando en su día,
del seno pudoroso de la amada,
corporizados besos, otros seres,
transformaciones de mi vida, salgan.

Estoy frente a mi mesa de trabajo.
La tarde es linda. Alumbra el sol mi estancia.
Afuera, en el jardín, oigo las voces
de los niños que ríen y que cantan.
y pienso: acaso, ¡pobres criaturas!,
sin daros cuenta, en medio a la algazara,
ya en vuestro corazón se filtra,
silenciosa y tenaz, la vieja lágrima...

Luis Gonzaga Urbina

Jet to Jet de Alcatrazz en manos japonesas


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Antropozoogamia

video
Matrimonio entre una niña y un pequeño perro en la comunidad de Kuluptanga (India)

Poesía visual. Mischa Gordin